Esa noche
iba tranquilo en el bus, de repente aquella mujer empezó a mirar mi camiseta,
era una calavera vestida de revolucionaria mexicana reclutando personas con el
tradicional “I want you” (en la imagen
hice un bosquejo de cómo es), esta señora me miro con cara de desaprobación,
como si mi camiseta reflejara mi pensamiento social y político, yo me la puse
porque fue un regalo, me gusta la imagen y era lo único que me encontré ese día.
Como siempre
nos asustan los estereotipos, comparamos lo que vemos con lo que nos enseñaron
y tendemos a juzgar, nos importa lo que tenga la otra persona dice con su forma
de vestir y olvidamos lo que en realidad quiere decir; pasa en todo momento,
con cualquier temática diaria y en ciertos periodos simplemente lo hacemos de
forma automática, a veces nos encerramos en nuestras cascaras y vivimos en
nuestro propio mundo de ideologías, pero bueno, esto me pasaba a mi ahora y era
hora de bajarme del bus y caminar las cuadras que me pase.
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