Un día como
hoy la pereza me inunda y las palabras no existen, las ganas de ser una de las
personas que simplemente ven el partido y no piensan en nada más me persigue; en
este momento mi ignorancia es lo único que habita entre las sombras y el pavimento.
Las calles están vacías por completo.
La belleza
de la noche esta quieta mientras todos los televisores están prendidos
esperando gritar un gol, mientras tanto, sigo mi camino a pasos cortos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario